Conóceme

Soy Olymar, nací en Venezuela, en el 74, abogada, especialista en gerencia empresarial, ejercí mi profesión con éxito por mucho tiempo; trabajé tanto para bufetes de abogados, como para una empresa privada y, finalmente, fundé con mi mejor amigo y quien ahora es mi esposo, mi propio bufete, pero de un tiempo para acá, estoy más dedicada al hogar, en principio forzada por la enfermedad, pero hoy día, con gusto. Me considero una persona, feliz, positiva, realizada. Mi signo es tauro, creo que me define bien la descripción de éste en el zodiaco. Me gusta la buena comida, no la gourmet, hablo de comer rico, comer bien, variado, y abundante; me encanta el vino, especialmente el carmener; también disfruto de la cerveza; adoro el mar, su olor, la brisa, sentir la arena en mis pies y, bañarme en él; me fascina la música, ver TV y viajar; soy de pocos amigos pero valoro mucho la amistad; mi mayor tesoro, mi familia; fui criada como católica pero no tengo religión, no creo en iglesias, no me gustan los curas, las monjas, ni los pastores, creo firmemente en Dios, pienso que todos debemos tener uno, no importa como se llame. Ah y tengo fibromialgia (FM), también fatiga crónica, en realidad síndrome de fatiga crónica sería más acertado (SFC), aunque ese nombre se ha cambiado por encefalomielitis mialgica y más recientemente por, intolerancia al esfuerzo sistemico, y de ñapa tengo además, espondiloartritis. Fui diagnosticada en el 2017, a mis 43 años. Primero fueron la FM y SFC, simultáneamente, y presuntamente, gracias a estas, apareció la espondiloartritis. Desde ese entonces, me ha cambiado la vida, se me ha vuelto, a veces difícil, otras complicadas. Me limita en muchos aspectos, ha disminuido en muchas formas mi calidad de vida, pero toca adaptarse, siempre busco mejorarla, y no ha cambiado mi esencia, mis gustos, placeres, creencias, ni afectos. Sigo siendo YO, pero no es fácil vivir con ella.

La fibromialgia me ha obligado a vivir con dolor, me refiero a dolor físico, porque quien ha perdido un ser querido, aprende a vivir sobrellevando ese dolor en el alma. Yo sé de eso, y créeme, me costó, pero pude seguir adelante, y no me coartó, ni me disminuyó, es decir, no permanentemente. Pero vivir con fribromialgia, es que siempre te duela algo, aún en los días buenos, porque siempre digo, tengo mis días buenos, los malos y, las crisis; siempre tengo gripe, los problemas del sueño son casi permanentes, quienes la padecemos, somos presa fácil de la ansiedad y la depresión; es estar siempre cansado, y te cansas de estar siempre cansado.

Dicen que la fibromialgia puede estar en nosotros (no todos), y nunca despertar, o hacerlo tras algunas circunstancias particulares.  Se despierta!

Luego de eso, será controlada, más no curada. Puede ser que los fibromialgicos tengamos períodos, incluso largos, sin enfrentar crisis a causa de ésta. En mi caso, desde hace año y medio que se me diagnosticó, no he pasado más de tres meses sin padecer sus impases, sus crisis, unas veces más fuerte que otras. Y es que al “despertar” no llegó sola, aunque no puedo saber quién trajo a quién, entre ésta y la fatiga crónica, lo cierto es que no tardaron mucho en hacerse de más compañía (ambas tienden a desencadenar otras enfermedades), y así llegó la espondiloartritis. Ésta es una enfermedad autoinmune, que entre otras cosas, también acarrea dolor, así que hagan cuentas. No es fácil vivir enferma!

A veces se siente que, con ellas no se vive, sino que se sobrevive.

Pero no me dejo, sigo haciendo lo que esté a mi alcance para sobrellevar estas cargas, y lo principal para hacerlo es la actitud. No tendré buena salud, pero actitud me sobra.

Ríe,vive, sueña! con o sin fibromialgia (y/o cualquier otra).

La vida es un paseo, no se sabe que tan largo o corto, hazlo placentero, compártelo con gente que te llene, te motive y, crea buenos recuerdos, que será lo único con lo que partiremos, cuando se acabe. Sé feliz!!!